El Sol es otra estrella de las miles de millones que hay en la Vía Láctea, nuestra galaxia. Se formó a través de una nube de polvo y gas que se fue comprimiendo hasta quedar como la estrella que conocemos hoy en día.
El Sol, en la superficie, tiene una temperatura de 6 000ºC y en el núcleo, una temperatura, aproximadamente, de 14 000 000ºC.
El Sol es más grande que cualquiera de los planetas del Sistema Solar. Además su distancia respecto a la Tierra es de 149 600 000 kilómetros y su luz tarda unos 8 minutos y 19 segundos en llegar hasta nosotros. (La luz viaja a 300 000 km/s y se utiliza para medir la distancia en el Universo, así decimos, por ejemplo, que la galaxia más próxima está a 163 000 años luz).
Gracias a la gran fuerza de la gravedad del Sol, la Tierra y los demás planetas y cuerpos orbitan alrededor de este. Haciendo que no diambulen por el Universo.
Pero el Sol no existirá para siempre. Está en la mitad de su vida, se formó hace 4 650 millones de años y todavía durará unos 5 500 millones de años más. Cuando se acabe su combustible, empezará a crecer y se convertirá en una gigante roja; atrapando a Mercurio, Venus y finalmente la Tierra. Después se reducirá a una enana blanca y tardará en enfriarse millones de años. Así acabará la vida de nuestra estrella, el Sol.
Y como sigamos así, seguramente cuando nuestra estrella se muera, el ser humano ya habrá desaparecido hace mucho tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario